Ojos grandes, tal vez asustados, curiosos, tristes nos miran desde Costa Rica, donde estos personajillos nacidos de las manos de Clara Gagliardi se exhiben.
Clara es una joven artista argentina que con medios sencillos como lapices de colores, carboncillo, y mucha fantasía, anima sus figuritas.
En la serie expuesta por el Circuit Nomadart en Costa Rica, los colores que elige son transparentes y varían de matices entre gris y rosa, parecen vivir entre nubes surreales y ser el resultados de suaves sueños. Por eso sus miradas parecen contarnos algo, convirtiéndose en espejo del alma que tienen en su interior. ¿Qué desearían contarnos si pudieran hablar?
Destilan nostalgia y melancolía también por sus actitudes y sus posturas, como el anhelo de un pasado en el que todo resultaba ser más fácil, viéndolo a través de los ojos de un niño.
Los muñecos de Clara pueden simbolizar la búsqueda permanente del hombre, de aquellos principios y valores olvidados que enriquecen el espíritu y que traen paz infinita al alma.
